Martín Caparrós


MARTIN CAPARROS-4Martín Caparrós (Buenos Aires, 29 de mayo de 1957) es un periodista y escritor argentino. Ha ganado varios premios, entre ellos el Planeta, Herralde y el Rey de España. Ha sido directos de revistas, locutor en radio y en televisión y, sobre todo, autor de reportajes sobre nuestro mundo.

Martín Caparrós está considerado como uno de los mejores periodistas narrativos en castellano. Su último libro, El Hambre (2015, Anagrama) es, en palabras de Leila Guerriero (El País, 30 de enero de 2015), además de una crónica/ensayo en torno al “mayor fracaso del género humano”, una enorme reflexión acerca del oficio periodístico: por qué y para qué un periodista hace lo que hace; por qué y para qué cuenta, en este caso, la miseria: tanta miseria”.

En una clase dada en la Universidad de Zaragoza, Martín Caparrós expuso las diez normas de la crónica periodística (o reportaje). Son las siguientes:

  1. Hacer literatura. Aprovechar las posibilidades del lenguaje la capacidad de hacer aquello que no puede la imagen: armar un clima, crear un personaje, pensar una cuestión.
  2. Sumar a la escritura, la mirada: el cronista debe saber que todo lo que se le cruza puede ser materia de su historia. Por tanto debe mantener una atención constante, de cazador primitivo, atento permanentemente a que salte la liebre.
  3. Buscar no lo extraordinario, sino el interés de lo cotidiano. Si la información tradicional consiste en contar lo que le pasa a la poca gente que tiene poder, la crónica apuesta por encontrar en lo común lo que merece la pena ser contado y conseguir que el lector se interese. El efecto aleph (por el cuento de Borges) se puede producir en cualquier lugar: desde cualquier punto se puede ver el mundo.
  4. Documentarse, teniendo en cuenta que con Google la clave ha pasado de ser encontrar datos a desechar datos, pero saber que la base de la crónica es el choque entre lo que esperamos y lo que encontramos.
  5. Escribir en primera persona. No, necesariamente, en primera persona gramatical, sino mostrando sin miedo que hay un yo que cuenta; ser honesto, pero no pretender que lo que se cuenta es la única verdad, sino una de las miradas posibles.
  6. No confundir escribir en primera persona y escribir sobre la primera persona. El cronista que habla más de sí que del mundo deja de ser cronista.
  7. No sintetizar lo que -se supone- sucedió, sino ponerlo en escena. Dejar que el lector reaccione, no decirle cómo debe reaccionar: No decir “la escena era conmovedora”, sino hacerlo ver.
  8. Permitirse la duda.
  9. Buscar siempre nuevas formas de contar la vida.
  10. Negarse a convertirse en la guinda del pastel, el adorno en la máquina de crear realidad que son los medios. La crónica será marginal o no será.

Para ver cómo lleva a la práctica sus propios principios, solo queda leer algunas de las crónicas de viajes de Martín Caparrós o su blog Pamplinas, que publicó en El País (2014) hasta que la dirección del diario decidió dejar de publicarlo.